El modelo atómico de Schrödinger concebía originalmente los electrones como ondas de materia.
Modelo probabilista que permitía hacer predicciones empíricas, pero en el que ni la posición ni el movimiento del electrón en el átomo variaba de manera determinista.
Los electrones se mueven alrededor del núcleo en órbitas circulares o elípticas.
A partir del segundo nivel energético existen dos o más subniveles en el mismo nivel.
El electrón es una corriente eléctrica minúscula.
Modelo cuantizado del átomo propuesto en 1913 por el físico danés Niels Bohr, para explicar cómo los electrones pueden tener órbitas estables alrededor del núcleo y por qué los átomos presentaban espectros de emisión característicos.
La importancia del modelo de Rutherford residió en proponer por primera vez la existencia de un núcleo en el átomo.
Propuso que los electrones orbitarían en ese espacio vacío alrededor de un minúsculo núcleo atómico, situado en el centro del átomo.
El átomo está compuesto por electrones de carga negativa en un átomo positivo, como un pudin de pasas.[2] Se pensaba que los electrones se distribuían uniformemente alrededor del átomo
La materia está formada por partículas muy pequeñas llamadas átomos, que son indivisibles y no se pueden destruir.
Los átomos de un mismo elemento son iguales entre sí, tienen su propio peso y cualidades propias. Los átomos de los diferentes elementos tienen pesos diferentes