Tras el putsch de la cervezería, Hitler fue encarcelado. En su encierro escribió la primera parte de su libro Mein Krampf (Mi lucha) en el que se pueden apreciar los ideales de la lucha nazi.
Las tropas francobelgas ocuparon la cuenca del Ruhr como medida preventiva para asegurarse el pago por parte de Alemania de las reparaciones de guerra.
En este programa se trataban aspectos como la unión de Alemania y Austria, la revisión del tratado de Versalles y la expulsión de los judios de las ciudades.
Alemania es la gran perjudicada en este tratado, por el hecho de tener que pagar las reparaciones de guerra, además de ver destruido su país y ser culpada de la guerra. Así empieza a crecer el nacionalismo alemán y aumenta su rencor hacia Francia.