No son escasos los críticos que señalan la influencia de los grandes maestros de su época en la copiosa obra de R., restando con ello a ésta, indirectamente, la característica de originalidad. Pero si se tiene en cuenta que R. murió a la edad de 37 años, que sólo trabajó, por tanto, en su juventud, es decir, en los que como comienzo de una carrera, se busca naturalmente la inspiración en la obra de los consagrados; y que, no obstante, se aprecian en el joven artista geniales características propias, al menos en cuanto a la expresión de sus concepciones y a la superación de las técnicas, no parece aventurado asegurar que, con una vida más dilatada, hubiera dejado a la posteridad una obra quizá insuperable en todos los aspectos del arte pictórico
Entre las obras de Rafael realizadas en Perugia destacan dos grandes composiciones: Los desposorios de la Virgen (1504, Brera, Milán, obra pintada ya en Florencia) y la tabla del retablo de Città di Castello, en la que representa la Crucifixión con dos ángeles, la Virgen y los santos Jerónimo, Magdalena y Juan Evangelista (1503, National Gallery, Londres).
Según la opinión de muchos historiadores del arte, también estudió con Timoteo Viti en Urbino y realizó bajo su influencia numerosas miniaturas, dentro de una atmósfera delicada y poética, como en Apolo y Marsias (Museo del Louvre, París) y El sueño del caballero (1501, National Gallery, Londres)
pintor renacentista italiano considerado como uno de los más grandes e influyentes artistas de todos los tiempos.En 1499 se trasladó a Perugia, en Umbría, y se convirtió en pupilo y ayudante del pintor Perugino. Durante este periodo realizó obras en un estilo muy próximo al de su maestro, hasta el punto de que han existido dudas respecto a algunas atribuciones.