El verano ha sido maravilloso. El más bonito y largo de su vida. Han construido una urbanización nueva en el pueblo y María ha conseguido hacer muchos amigos.
Incluso uno muy especial, que se llama Carlos, y con el que no piensa perder la amistad. Ademas no vive tan lejos de su casa, en su misma ciudad, es estupendo.
María no quiere volver, el pueblo es estupendo y además le ha contado a su madre, con la que siempre tuvo confianza, su adicción al ordenador. María siempre agradecerá a mamá lo alerta que está a todo; mamá algo intuía. Y a papá el no ceder a sus caprichos en junio y obligarla a ir al pueblo.
Ambos tratarán de ayudarla, de momento han acordado nada de ordenador entre semana y eso lo soluciona papá poniendo una clave de entrada, por si las moscas.
Y llegó el verano para María, algo que siempre le fascinó, las vacaciones en el pueblo con los abuelos.
Pero este año algo le ocurre, no tiene ilusión por el pueblo. Y ella intuye el porqué, lo sabe, en el pueblo no podrá estar con sus amigos virtuales y eso para ella es un gran problema.
María no quiere ir al pueblo.
La bronca en casa es exagerada. María nunca suele tener ese comportamiento, quiere retrasar la salida, este año sólo quiere estar un mes allí.
Cada día pasa más tiempo en el ordenador. Incluso ha empezado a dejar de estudiar como antes. No le motiva tanto, prefiere estar en el ordenador. Además siente que no lo puede dejar, que éste le atrae demasiado, debería dejarlo hasta que pasen los examenes pero...........
Ha conocido un mundo que le fascina: empezó a chatear hace unos meses. En la red hay gente que le atrae y lo mejor...allí pierde toda su timidez.
María pasa muchas horas en el ordenador. Sus padres trabajan hasta muy tarde y no llegan hasta la hora de cenar.
Siempre han confiado en su hija. Sus notas siempre han sido estupendas y se sienten orgullosos de ella.
Por eso están tranquilos y su hija nunca ha expresado que le importe quedarse tantas horas sola.
Nuestra protagonista está cambiando, cada día está más encerrada en su mundo e incluso se ha empezado a cerrar el pestillo de su habitación.
Sus padres lo achacan a que está preadolescente y que quiere tener su intimidad.
Pero lo que a María le ocurre es que hay cosas, sitios donde entra con su ordenador que no quiere que sus padres vean.
Maria es una niña de 15 años que tiene problemas de relación.
Desde pequeña ha sido tímida y actualmente no tiene demasiadas amigas en clase. Sus habilidades sociales son escasas.